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viernes, 10 de diciembre de 2010

Impasse



Tiempo vacío si lo miro impacientemente...


Me cansa buscarle absurdamente el sentido, si no lo pide...

Quisiera dejarme estar en esta inconsciencia expectante... quiero.

Necesito atravesar lo inmensamente bello sin abrir los ojos,
que el camino me contenga el llanto y que el andar me suelte la risa...
Sencillamente eso.

lunes, 2 de agosto de 2010

Lejanías

Sucede que muchas veces aprendo acerca de lo esencial cuando tu ausencia, y todo lo que ella suspende, te añora.
Tu cuerpo en la oscuridad y el perfil de luz dibujado en la pared, fugaz milagro de quietud después de que todo se nos arremolina…
El aire que te toca y el que no te hace falta, el que acaricia mi espalda junto a tus manos apresurada, adormecida, o casi imperceptiblemente…
Tus latidos en los míos, el motor de cada vibración mutua…
Tu voz, tus preguntas, tus respuestas, tu risa detenida en mis oídos, todos los sonidos…
Tu sueño, tu desvelo… tus ojos en los míos cuando despierto, tus ojos en mis sueños cuando duermo ovillada en los tuyos…
Tus paisajes, tus formas, tus colores, tus texturas… Todo lo que te compone y lo que te desarma, lo que te dispone, lo que te gusta o no… lo que me asombra, lo que adivino, lo que sé, lo que no sé… tus manifiestos y tus misterios…
Todo, todo eso y más me vuelve extraña cuando se confina en mis palabras.

Analuz, 30 de enero de 2010

lunes, 21 de septiembre de 2009

Primera vera

Gira veloz este presente líquido cuando la contigüidad de nuestras pupilas es el eje.

En cada intento, atrapo los ecos de sendas ansias de ser invisibles en el ocaso.

No va a esperarnos la luz primera que acaricia estos días, nada estará expectante ante tu pasado mudo, y el mío.

Pero quizá, antes de abandonar nuestros despojos en un color del alba, disipes la bruma que nos adormece.



Analuz

lunes, 7 de septiembre de 2009

Cornisas

Mi interior resbala con cada impulso, con cada respiro entre las oscilaciones brillantes de tus silencios azabaches.
Tus contornos son imperceptibles en el aire; y así ando, a ciegas, adivinando exhalaciones desveladas.
Intento pausas en un acelerado torbellino de excesos, naturalmente imposibles, artificialmente impensables.
No me alcanza con inventarte durante el día, de noche tengo que intentar dormirme con tus destellos arrullando mi sonrisa semi escondida en un rincón inútil.



Analuz

miércoles, 19 de agosto de 2009

Afonía

… Todo se tiene cuando se pierde, y todo se pierde cuando se tiene…
La ambigüedad nos conforma y nos desarma…

Eso es la vida por ahora,
una red de caminos con más o menos matices pintorescos;
un ovillo desconcertado con dudas acerca de cómo debemos, hubiéramos debido o deberíamos conformar cada trama de lo que somos;
una sonrisa, una lágrima, un grito que mueve cada partícula de los días que nos existen.

Mala memoria, o mal hábito,
no acordarme de la última vez que lloré de alegría,
ni de cómo es cerrar los ojos y ver,
ni de dónde buscar los silencios llenos de música,
ni de cuándo dejé de peinarme con el viento.






Analuz




martes, 10 de marzo de 2009

El funeral de un origen II

Densas, reaparecen algunas miradas que asoman hacia el fondo del abismo…
En él una nueva luz ajena, tenue, vacilante tiembla.
Quienes observan componen un ecléctico paisaje,
formado de multitudes heterogéneamente sutiles y grotescas a la vez.
Restos de todo, partes de nada, se reencuentran y combaten
con poderes e impotencias de ultratumba.
¿Quién pudiera encontrarles sentido?

Desde la copa de un árbol,
una anciana casi muerta contempla la escena;
ha perdido el habla, pero con ojos ciegos mira…
“Después de todo, (piensa), ¿Cuán lejos quedan sus pasos de los míos?

Un silencio revelador se impone en la cumbre,
y al instante un grito límpido y agudo desnuda el misterio sobrante.




Analuz

jueves, 16 de octubre de 2008

Intermisión de media primavera

Muchas veces quedo suspendida en una gota,
retengo el movimiento de tus párpados madurando pétalos,
y redimensiono lo inmensurable.

Frente a frente
el aire que exhalan tus bocas
me traen tormentas, o tormentos…

Buscando respuestas en el Sol
a veces termino inventándole una forma, la mía,
a esos rayos que conforme pasan las estaciones
nos acarician o nos anestesian.

Frente al inconsciente
mi conciencia juega a vendarse los ojos.

Como en una travesura impensada
vivo enterrando objetos,
partes de mis maquinarias de alegría,
esperando que la tierra dé frutos.

Y todo vuelve a suceder,
pero nada se parece.




Analuz

jueves, 9 de octubre de 2008

Las manos

Donde el hambre asfixia el alma y sus consecuencias se propagan como pestes, no es extraño que aparezcan ¿pacíficos?, ¿imparciales? espejismos azules provenientes del mundo de más arriba, revoleando paquetes con “soluciones” temporáneas envueltas en cómodos materiales que caen en el barro eterno del mundo bajo, de lo que también somos, aunque muchas veces parece que ser nos queda lejos.
No es sólo la plasticidad de esa solidaridad evasiva, intocable, higiénicamente neutral la que me retuerce adentro, sino las manos… Millones de manos gritando… Llorando, corriendo… ¿A qué escapan los ojos de los jinetes salvadores de un día?
Analuz

jueves, 11 de septiembre de 2008

Apocalipsis


Absurdas suspensiones se suceden cada vez que mis manos buscan,
te buscan ciegas en la neblina espesa de tus fundamentos.

Que se escapa el tiempo,
que tenemos una vida.

No es cobardía…
Son desfasajes de asincrónicas primaveras,
con pausas aceleradas,
o desencuentros con la intermitente luz de tus espejos,
y los míos.

Que quiero correr, a veces;
que rescato olvidos que recuerdo.

Sí, todo.

A veces resbalos inocentes,
a veces fuego eterno encapsulado en un deseo intangible.

Que somos ínfimos,
que somos infinitos,
que somos finitos.

Ahora,
con tiempo,
llegan ondulantes las rigideces de una extraña dispersión.

Con mutua sinergia,
en continua e imperceptible metamorfosis,
catalépticos permanecemos.



Analuz

sábado, 6 de septiembre de 2008

La vida es un ovillo...

Llegué a esa conclusión mirando cómo caminaba un nene: A zancadas… Tres pasos de lo que podría haber sido una prisa de momento, ajena, me hicieron dar cuenta de que los míos son cada vez más cortos.
La vida es una madeja con un largo determinado que podemos ir tejiendo a diferentes ritmos. Me parece haber leído un cuento a cerca de esta metáfora, pero con ésta imagen realmente me di cuenta con la cobardía, la timidez o avaricia con que a veces tiro del ovillo para ver qué sigue, que colores, qué texturas, que nudos me esperan. Es como la sensación de una curva cerrada en una noche muy oscura: Uno sabe que el camino sigue, pero no qué hay del otro lado de los misterios…
Lenta, a veces indecisa, a veces impulsivamente vuelvo a mis buenas costumbres perdidas: Revisar/me, preguntar/me, enojar/me, reconciliar/me, querer/me… Y a veces miro de lejos la trama de vida incuestionable, amortizada con el tiempo, y me reprendo un poco, y me aprendo un poco… Y me río, un poco.
Analuz

jueves, 21 de agosto de 2008

Desdoblamientos...

Hoy se repite el ocaso de la suave brisa que nos mecía tranquilamente.
Luchando contra mis tempestades intento encontrarte un refugio en nuestra híbrida frontera, pero seguís por tu cuenta, ni siquiera ahogándote de ganas.
¿Qué pasa que no te oigo ya en el eco del paisaje que elegimos?
Soy valiente ante tus desconciertos infundados y tus amenazas de probarme, pero me asustan.
Arrollo tu paz a veces. ¿La desasosiego?

A veces me siento estúpida cantándole a mis dimensiones desconocidas.
A veces me encuentro, imbécil, manoteando, desgarrando ideas con sangrantes palabras, para luego coser sin anestesia heridas que gritan la inevitable vulnerabilidad de mis escondites al descubierto.
Analuz

sábado, 16 de agosto de 2008

La frívola indiferencia es el opio (bis) de los pueblos…

Arthur Schopenhauer dijo una vez: "Las religiones, como las luciérnagas, necesitan de oscuridad para brillar." Hay tantos ejemplos en la historia…

Qué fácil que es acordarse del barbudo cuando las pasamos feas... Si creés que existe uno, como Papá Noel.

No puedo aceptar ningún combo religioso así como me los venden, mas bien rescato algunos valores o lo que fuere referidos al ser humano de varios lados... Y por ahora poco me importa y no creo en la vida eterna, pienso que me aburriría muuucho… Tal vez porque no alcanzo a dimensionar ni a asumir, justamente por mi carácter finito, tanta cosa… El mismo filósofo decía: “Desear la inmortalidad es desear la perpetuación de un gran error.”

“Agnóstica”, “atea”, la verdad poco me importa la etiqueta... Hay que encontrarse con el que está al lado, con el ser humano posible.

El ser humano no es un hecho, es algo que se construye (o destruye) paso a paso. Hay que “ser” más humano, activamente… ¿Sino de qué nos sirve la religión? Y no sólo la religión, sino también la filosofía, la economía, la política, nuestro trabajo, nuestro estudio, nuestra vida en general…

Creo que esto es importante pensarlo y practicarlo día a día, en lo posible, para evitar que “para millones y millones de seres humanos el infierno (siga siendo) la Tierra”…




Analuz

jueves, 24 de julio de 2008

Revelaciones rotas…

Desencontrándome largo tiempo con mis verdades, hallo de repente algunas cosas que decir…

Hace tiempo descubrí algo, me redescubrí buscando un eje ¿Existe?
Todo el mundo necesita un bastón, todos somos imbéciles de alguna manera.
En un instante eterno los códigos que me traducen quedaron sin sentido.
Tal vez no exista un eje, por lo menos el mío, en esta larga espera o búsqueda…
Las palabras son vacías cuando uno quiere transpolar cosas que se sienten, que solamente se sienten.

Cuando volví a ver, la nostalgia de lo desconocido me secó el presente, y tuve que saltar con la última lágrima al profundo río para revivir, para refrescarme de mí… Pero a veces, casi como esta vez, es peligroso que lo haga. Seguido necesito ahogarme para sentir el aire.

A veces con toda razón, pero en general sin sentido las palabras salen de mis manos gritándome, liberándome con una reprenda.
Allanándome el camino se adelantan mis centinelas, aunque saben a cerca de mi irrelevancia en la magna representación de tantas realidades, ocultas y no tanto…

¿Quedaré afuera? ¿Pasaré? ¿Existirá? El paraíso es un invento de y para los mediocres… Y yo no quiero ser ninguno de los dos: Ni un invento, ni una mediocre.


Analuz

viernes, 18 de julio de 2008

Carta a mi Quijote desarmado:

Inevitablemente giramos 10 veces alrededor del Sol y sigo extrañándote como si sólo hiciera un tiempo que no nos vemos…
¿Tengo que creerle a mi superstición de que aparecés cuando te necesito, o pensar que te cruzo casualmente en algún razonamiento?
Cumplí 22, abuelo. Y cada vez veo más lejos a ese viejo loco de 6 décadas que un día se durmió y no avisó que no se iba a despertar.
No sé qué es, ¿Qué me querés decir cuando te aparecés de repente en mis noches de sonambulismo?
A los 12 nunca entendí que no iba a tener más esa risa tuya de dibujo animado, tu mirada desorbitada de Don Quijote y tus ganas constantes de ser un chico más, o de ser más chico…
Diez años después, hoy, me encuentro llorando tu vacío lleno de recuerdos inconclusos.

Analuz.

domingo, 13 de julio de 2008

Atesorando recuerdos perdidos...

Abriste la vieja puerta de rejas, pero todavía estás muy lejos de la aldaba de la fantasía. Parado en el jardín de lo absurdo, te deleitás con los sinsabores, entre “lo cierto” y “lo falso”, pero no te atrevés a dar un paso más.

Saltando los charcos de una amnesia acumulada, intentás hallar el hábitus perdido del juego.

¿Donde quedó tu incandescencia por transcurrir las andanzas enfrascadas en los libros de cuentos, hoy apilados en tu viejo y húmedo ático?

Caen a tu alrededor las amargas manzanas de la verdad, aunque hoy ya no contienen el veneno que te anestesió... Ya no tienen forma de corazón.

Podés tocar la fría mano de tu tuerta muñeca de plástico, que moría lentamente mientras atendías otras urgencias. Encontrás un luchador desarticulado en el fondo del armario y esbozás una macilenta sonrisa, casi por inercia. Ya sos grande.

Buscando señales, sentís el aroma a tierra mojada y recordás la frescura de los pies en el barro una tarde de lluvia, con su arco iris coronando el misterio de lo lejano...

Esperas a tu hijo, como la última posibilidad de sacar tus ejércitos de soldaditos del placard, para verlos envueltos en una nueva batalla, pero esta vez contra el tiempo, contra el olvido, contra la vergüenza, contra la cobardía que acarrea la supuesta madurez de dejar de creer en la magia de otros mundos.

Escrito y sentido con el Sr. Franco. (http://www.bardoverde.blogspot.com/)

miércoles, 25 de junio de 2008

El funeral de un origen


Lenta, la sangre corre por el suelo… Lenta, llena las juntas de las baldosas del Gran Palacio, dibujando figuras fantásticas, heréticas, consecuencia del ritual de la Danza Macabra.

El Príncipe Muerto, envuelto en un manto de estrellas, inaugura el ciclo vital de la galaxia… Su rostro cadavérico asoma de un agujero negro y sus ojos se fijan en las pequeñas mujeres, sin que sus intenciones se adivinen.

Algo inquieta al bosque que contiene a todos en esta escena. Uno a otro, los milenarios árboles se susurran verdades.

En un complejo avance el príncipe, con cruces y vueltas da pasos cuyas huellas conforman su área de acción: El círculo fatal de lo interminable.

La Orquesta Real ejecuta una música melancólica, que se propone resucitar a los antepasados y traerlos por un lapso para conocer microhistorias enterradas… Desde los panteones emerge una luz blanquecina que avanza hacia el bosque, girando en breves y difusos remolinos que el viento desarma para combinar su rugido con la música, que llega a ensordecer las raíces de todo.

Mientras, una procesión de hechiceras desnudas enmarca la despedida del lóbrego Príncipe, quien hurga, entre las incitadas miradas, su última voluntad salvadora de lo que se avecina…


Analuz

jueves, 19 de junio de 2008

Caleidoscopio


A la distancia enorme del extrañamiento,
de sentirme extraña sin vos,
voy burlando sucesivamente con la memoria de mi cuerpo.

A veces nada escapa a la avalancha impulsiva,
y a veces tomo detalles y escribo historias.
A veces no puedo eludir la fusión,
pero a veces necesito la telepatía de tus códigos ignorados.

Prolongadas uniones de soles y lunas nos aguardan,
desordenando estereotipos que burlamos cada día.
Un espacio, un amor sin techo es lo que quiero,
combinar indeterminadas luces
en los reflejos de tu alma

y en los de nuestras raíces y flores.

Túnel de experiencias de autoreflejos de forma irregular,
alegrías multiplicadas simétricamente al rotar,
éste caleidoscópico sentimiento se espirala en un mundo aparte.

Sin embargo no hay nada más terrenal,
no hay nada más cerca de lo real,
que las candilejas que encendemos
mientras avanzamos.



Analuz

viernes, 13 de junio de 2008

EL CARNAVAL DE LOS CIEGOS


Existe en este mundo una fiesta común a todos sus habitantes, anestesia necesaria ante tantas desgracias exógenas, extraterrestres que causan todos los males. Porque aquí, en la tierra, todos hacen lo mejor por estar en el desfile, todos piensan que todos deberían estarlo… ¿Sí?

Periódicamente diversos seres preparan con anticipación sus trajes, sus coreografías, sus himnos, sus ritos… Periódicamente se agrupan de acuerdo a su estatura… Periódicamente advierten sus diferencias reales… Y periódicamente se ríen o lamentan por ellas… Todo periódicamente explicitado en el carnaval ciego.

Cuando llega el día en que todos están en desacuerdo con las condiciones de los preparativos del evento, se arma un quilombo y todos salen a las calles.

Obviamente hay diferentes tonalidades de quejas…

Los primeros en presentar su número son aquellos que se arrastran por el suelo o tienen las piernas tan cortitas que lo están rozando constantemente con los nudillos. Sus saltitos espasmódicos recuerdan al maíz pisingallo cuando comienza a explotar en una olla cerrada, que no lo deja liberarse en su trayectoria espontánea hacia quién sabe donde. Son incontables, y como casi nunca llegan a la meta se hacen desconocidos en el transcurso de la marcha.

Le siguen aquellos enanos que creen superar ampliamente a los arrastrados pero, para cualquier otra cosa que no sea burlarse de estos deben mirar hacia arriba… Cada vez más arriba… Filosofan, siempre mirando al cielo, se preguntan qué habrá por allá… Sus bailes los dedican a adorar aquello que les ha dado existencia, supuestamente vida, pero que es invisible a sus ojos. Como están casi siempre “mirando” hacia lo desconocido sus pasos son un poco más medidos, pero torpes inevitablemente, porque no importa (para ellos) dónde ponen sus pies para ir… Lo importante es llegar, haciendo el mayor esfuerzo.

Por último están los gigantes, o aquellos que consiguieron zancos y van por la vida comiendo las supuestas nubes de algodón de azúcar que ven los de abajo… Transcurren sus andanzas admirando la libertad de las aves, increíblemente más arriba… Pero no necesariamente mejor. Ellos salen una vez cada largos períodos de sus castillos de cristal, con sus brillantes trajes de riqueza robada de paraísos en extinción encegueciendo el paisaje de luz inventada. Los enormes o alargados oportunistas aceptan estar al último, para que el resto vea la meta o lugar final del desfile, pero “distraidamente” sus coreografías aplastan a muchos, por lo que llegan primero para ser exclusivamente el símbolo de la hipocresía.

LA DIFERENCIA DE ALTURAS ES TAN GRANDE QUE SEPARA, QUE PRODUCE IGNORANCIA, QUE DIFICULTA LA COMUNICACIÓN ENTRE UNIVERSOS LEJANOS PERO INTERDEPENDIENTES, PRESENTES EN UN MUNDO ÚNICO Y AGRIETADO.




Analuz


sábado, 31 de mayo de 2008

ODISEA


Marasmos de inconsciencia me traen extraños objetos para pensarme…

Desde invisibles costas llegan a mis oídos lejanas melodías, tal vez de rezagadas sirenas que transmiten mensajes milenarios, pero en un lenguaje inaudito…

Intento sumergirme en ese océano de misterios, pero le tengo miedo a la fría incertidumbre, que una vez casi me congela de dudas…

A lo lejos, tal vez, un faro sin nombre intenta advertirme que estoy aturdida, pero ¿Cómo saberlo, cómo divisarlo en medio de la niebla de un amanecer inesperado?

Siempre las preguntas,
siempre mis preguntas,
siempre tus preguntas,
siempre…

Es una odisea, ese largo viaje repleto de aventuras adversas y favorables que vivimos día a día, que nos pierde y nos orienta, que nos aliena y libera, en una barca mirando siempre al supuesto punto de llegada… o de partida.


Analuz


jueves, 1 de mayo de 2008

El encuentro



En lo eterno de ese instante, nos dimos cuenta
de que el mundo en el que nos estábamos mirando
no nos alcanzaba para ser felices.

Y de veras me deslumbré cuando me dí cuenta
de que algo tan normal, si se lo dice,
podría ser tan único y, en ese momento, especial.

¿Te invadirá esa misma tristeza y soledad, a veces,
de sentirte solo como un minúsculo grano de arena
en un desierto, en relación a tu lugar en el mundo
para dignificarlo?

Me enseñaste oportunamente a entender
que lo que hago o haré será una parte constituyente
del grito de libertad, que no sólo yo deseo.

Además de tu paciencia, además de tu perseverancia,
además de tu sensatez... Sólo me faltaría simplemente
reposar en los crepúsculos junto a tu presencia,
para disfrutar de tu más pura hermosura humana.


Analuz