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jueves, 1 de mayo de 2008

El encuentro



En lo eterno de ese instante, nos dimos cuenta
de que el mundo en el que nos estábamos mirando
no nos alcanzaba para ser felices.

Y de veras me deslumbré cuando me dí cuenta
de que algo tan normal, si se lo dice,
podría ser tan único y, en ese momento, especial.

¿Te invadirá esa misma tristeza y soledad, a veces,
de sentirte solo como un minúsculo grano de arena
en un desierto, en relación a tu lugar en el mundo
para dignificarlo?

Me enseñaste oportunamente a entender
que lo que hago o haré será una parte constituyente
del grito de libertad, que no sólo yo deseo.

Además de tu paciencia, además de tu perseverancia,
además de tu sensatez... Sólo me faltaría simplemente
reposar en los crepúsculos junto a tu presencia,
para disfrutar de tu más pura hermosura humana.


Analuz

5 comentarios:

Franco Mar dijo...

Esperemos que el grito ese de libertad se escuche en todas direcciones, hoy no me encuentro con las cuerdas vocales revolucionarias de siempre, estoy un poco descepcionado de la sociedad, mas q antes... seguro va a pasar pronto.

hoy la versión poetiza de analuz, muy bueno!

suert!

angelica dijo...

que bonito lo que escribió
tanta inspiración de a donde sale???
un saludo

Anónimo dijo...

Cuál es el mundo en el que nos miramos, será nuestro mundo, un espejo en donde nos vemos reflejados?
Tan pequeños y gigantes, como un grano de arena, que puede ser un desierto o todo el mar. Porque somos indistintos en la imperfección y perfectos en la unicidad. Como un grito compuesto de mil voces que espera pronunciar su verdad, mi verdad, tu verdad.
Para terminar recostados en el crepúsculo dejandonos ser en la simple presencia del amor.

disculpame el exceso, una palabra lleva a la otra.
Me gusto mucho.
Gracias

Franco Mar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
lucas ignacio dijo...

MUCHOS GRANITOS DE ARENA HACEN AL SAHARA.