lunes, 28 de julio de 2008

Poema a la clase media

Clase media,
medio rica,
medio culta,
entre lo que cree ser y lo que es,
media una distancia medio grande.
Desde el medio mira medio mal
a los negritos,
a los ricos,
a los sabios,
a los locos,
a los pobres.
Si escucha a un Hitler
medio le gusta,
y si habla un Che
medio también.
En el medio de la nada
medio duda,
como todo le atrae (a medias)
analiza hasta la mitad
todos los hechos
y (medio confundida) sale a la calle con media cacerola
entonces medio llega a importar
a los que mandan (medio en las sombras)
a veces, solo a veces, se da cuenta (medio tarde)
que la usaron de peón
en un ajedrez que no comprende
y que nunca la convierte en Reina.
Así, medio rabiosa,
se lamenta (a medias)
de ser el medio del que comen otros
a quienes no alcanza a entender ni medio.

Mario Benedetti

jueves, 24 de julio de 2008

Revelaciones rotas…

Desencontrándome largo tiempo con mis verdades, hallo de repente algunas cosas que decir…

Hace tiempo descubrí algo, me redescubrí buscando un eje ¿Existe?
Todo el mundo necesita un bastón, todos somos imbéciles de alguna manera.
En un instante eterno los códigos que me traducen quedaron sin sentido.
Tal vez no exista un eje, por lo menos el mío, en esta larga espera o búsqueda…
Las palabras son vacías cuando uno quiere transpolar cosas que se sienten, que solamente se sienten.

Cuando volví a ver, la nostalgia de lo desconocido me secó el presente, y tuve que saltar con la última lágrima al profundo río para revivir, para refrescarme de mí… Pero a veces, casi como esta vez, es peligroso que lo haga. Seguido necesito ahogarme para sentir el aire.

A veces con toda razón, pero en general sin sentido las palabras salen de mis manos gritándome, liberándome con una reprenda.
Allanándome el camino se adelantan mis centinelas, aunque saben a cerca de mi irrelevancia en la magna representación de tantas realidades, ocultas y no tanto…

¿Quedaré afuera? ¿Pasaré? ¿Existirá? El paraíso es un invento de y para los mediocres… Y yo no quiero ser ninguno de los dos: Ni un invento, ni una mediocre.


Analuz

viernes, 18 de julio de 2008

Carta a mi Quijote desarmado:

Inevitablemente giramos 10 veces alrededor del Sol y sigo extrañándote como si sólo hiciera un tiempo que no nos vemos…
¿Tengo que creerle a mi superstición de que aparecés cuando te necesito, o pensar que te cruzo casualmente en algún razonamiento?
Cumplí 22, abuelo. Y cada vez veo más lejos a ese viejo loco de 6 décadas que un día se durmió y no avisó que no se iba a despertar.
No sé qué es, ¿Qué me querés decir cuando te aparecés de repente en mis noches de sonambulismo?
A los 12 nunca entendí que no iba a tener más esa risa tuya de dibujo animado, tu mirada desorbitada de Don Quijote y tus ganas constantes de ser un chico más, o de ser más chico…
Diez años después, hoy, me encuentro llorando tu vacío lleno de recuerdos inconclusos.

Analuz.

domingo, 13 de julio de 2008

Atesorando recuerdos perdidos...

Abriste la vieja puerta de rejas, pero todavía estás muy lejos de la aldaba de la fantasía. Parado en el jardín de lo absurdo, te deleitás con los sinsabores, entre “lo cierto” y “lo falso”, pero no te atrevés a dar un paso más.

Saltando los charcos de una amnesia acumulada, intentás hallar el hábitus perdido del juego.

¿Donde quedó tu incandescencia por transcurrir las andanzas enfrascadas en los libros de cuentos, hoy apilados en tu viejo y húmedo ático?

Caen a tu alrededor las amargas manzanas de la verdad, aunque hoy ya no contienen el veneno que te anestesió... Ya no tienen forma de corazón.

Podés tocar la fría mano de tu tuerta muñeca de plástico, que moría lentamente mientras atendías otras urgencias. Encontrás un luchador desarticulado en el fondo del armario y esbozás una macilenta sonrisa, casi por inercia. Ya sos grande.

Buscando señales, sentís el aroma a tierra mojada y recordás la frescura de los pies en el barro una tarde de lluvia, con su arco iris coronando el misterio de lo lejano...

Esperas a tu hijo, como la última posibilidad de sacar tus ejércitos de soldaditos del placard, para verlos envueltos en una nueva batalla, pero esta vez contra el tiempo, contra el olvido, contra la vergüenza, contra la cobardía que acarrea la supuesta madurez de dejar de creer en la magia de otros mundos.

Escrito y sentido con el Sr. Franco. (http://www.bardoverde.blogspot.com/)

sábado, 12 de julio de 2008

"El monstruo amigo mío"

Yo al principio no lo quería porque creía que él iba a comerme un pie.
Los monstruos son agarradores de mujeres, que se llevan una mujer en cada hombro y si son monstruos viejitos se cansan y tiran a una de las mujeres en la cuneta del camino. Pero éste que yo digo, el amigo mío, es un monstruo especial. Nosotros nos entendemos bien, aunque el pobre no sabe hablar y por eso todos le tienen miedo. Este monstruo amigo mío es tan pero tan grandote que los gigantes le llegan nada más que hasta el tobillo y él nunca agarra mujeres ni nada.
Él vive en el África. En el cielo no vive, porque si estuviera en el cielo, como Dios, se caería. Es demasiado grande para poder vivir por ahí por el cielo. Hay otros monstruos más chicos que él y entonces viven en el infinito, cerca de donde queda Plutón, o todavía más lejos, allá en el onfinito o en el piranfinito. Pero este monstruo amigo mío no tiene más remedio que vivir en el África.
Dos por tres me visita. A él nadie lo ve, pero él puede verlos a todos. Además, se puede convertir en cualquier cosa que quiera. A veces es un cangurito que me salta en la barriga cuando me río o es el espejo que me devuelve la cara cuando me parece que la perdí, o es una serpiente disfrazada de lombriz que me hace la guardia en la puerta para que nadie venga y me lleve.
Ahora, hoy o mañana, el monstruo amigo mío va a aparecer caminando por el mar, convertido en un guerrero que más inmenso no puede ser y echando fuego por la boca. De un solo soplido va a reventar la cárcel donde lo tienen preso a mi papá y me lo va a traer en la uña del dedo chiquito y me lo va a meter en mi cuarto por la ventana. Yo le voy a decir: “Hola”, y él se va a volver al África despacito por el mar.
Entonces mi papá va a salir a comprarme caramelos y chocolatines y una nena y se va a conseguir un caballo de verdad y vamos a salir al galope por la tierra, yo agarrado en la cola del caballo, al galope lejos, y después cuando mi papá sea chiquito yo le voy a contar las historias del monstruo amigo mío que vino del África, para que mi papá se duerma cuando llegue la noche.

Otro que Monster Inc. o alguno de los genios de los que habló Franco. Un hermoso escrito de Galeano en su libro “Vagamundo”.
Franco: Realmente es un hallazgo después de aquella charla sobre los miedos o creencias de cuando éramos chicos, y no tanto… Te lo dedico a vos y a todos los que aún conservamos esos misterios. =)

domingo, 6 de julio de 2008

"La piel mala"



A principios del siglo XVI, en los primeros años de la conquista europea, el racismo se impuso en las islas del mar Caribe. Coartada y salvoconducto de la aventura colonial, el desprecio racista se realizaba plenamente cuando se convertía en el autodesprecio de los despreciados. Muchos indígenas se rebelaron y muchos se suicidaron, por negarse al trabajo esclavo, ahorcándose o bebiendo veneno: pero otros se resignaron a otra forma de suicidio, el suicidio del alma, y aceptaron mirarse a sí mismos con los ojos del amo.
Para convertirse en blancas damas de Castilla, algunas mujeres indias y negras se untaban el cuerpo entero con un ungüento hecho de raíces de un arbusto llamado guao. La pasta de guao quemaba la piel y la limpiaba, según se decía, del color malo. Un sacrificio en vano: al cabo de los alaridos de dolor y de las llagas y las ampollas, las indias y las negras seguían siendo indias y negras.
Siglos después, en nuestros días, la industria de los cosméticos ofrece mejores productos. En la ciudad de Freetown, en la costa occidental del Africa, un periodista explica: «Aclarándose la piel, las mujeres tienen mejores posibilidades de pescar un marido rico». Freetown es la capital de Sierra Leona: según los datos oficiales, del Sierra Leone Pharmaceutical Board, el país importa legalmente 26 variedades de cremas blanqueadoras. Otras 150 entran de contrabando.


FUENTE: "Espejos, una historia casi universal", Editorial Siglo XXI, 2008.